Tu falta de atención tiene una explicación científica.
Admitámoslo, a todos nos dio sueño durante algunas clases y, tal vez, hasta nos quedamos dormidos. No importaba cuánto nos esforzáramos por mantener los ojos abiertos o evitar bostezar frente al profesor que no paraba de hablar, incluso parecía que su voz arrullaba. Era casi imposible mantener la atención puesta en los garabatos del pizarrón. Al finalizar la clase, no habíamos entendido ni la mitad de lo que el profesor había explicado. Era realmente frustrante, ¿cierto?
Bueno, pues no era por falta de educación o por ser mal alumno, la razón era que al cerebro le faltaba oxígeno. Cuando se pasa mucho tiempo sentado sin realizar actividad física, la frecuencia cardiaca y respiratoria disminuyen, es como si el cuerpo se preparara para descansar; en un intento por mantenerse despierto, comienza a bostezar para llevar oxígeno a la sangre y a todos los órganos, incluyendo el cerebro, que está luchando por mantener la atención y no dormirse. No importa de qué materia se tratara, es de esperarse que después de 30 minutos sin hacer más que escuchar explicaciones, el sueño llegue y la atención se pierda por completo.
Ahora puedes preguntarte qué tanto influyó esta situación en que algunas materias te costaran tanto trabajo o incluso te desagradaran. ¿Te has puesto a pensar que si tus clases de inglés hubieran sido diferentes, ahora hablarías de manera fluida?
En KOE sabemos que sí puedes hacerlo. Aquí aprendes inglés de una manera interactiva; en lugar de escuchar largas explicaciones, participas en actividades que te permiten vivir y experimentar el idioma, es decir, lo hablas.
¡KOE es hablar inglés!